¡aquí no se habla mal de chávez!

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YORMAN TOVAR/

El fetichismo (egolatría e idolatría) es una perversa ridiculez, propia de las dictaduras, en torno a héroes y antihéroes. En Cuba los Castro han usado y abusado de la figura de José Martí. Luego de unirse en conchupancia con Barrientos y la CIA para matar al Che en Bolivia, Fidel lo usó como comodín revolucionario. Asimismo Bolívar había sido idolatrado por todos los gobiernos venezolanos, pero más aún en tres dictaduras, donde tres inescrupulosos sátrapas pretendieron equipararse con él: Cipriano Castro, Juan Vicente Gómez y Chávez. Un ministro servil de Castro, cuando planeaban coronarlo rey, escribió: “Bolívar ambicionaba la corona y no la merecía, Castro la merece y no la ambiciona”. Gómez, supuestamente nació un 24 de julio, dicen que murió el 14 de diciembre de 1935, pero los alabarderos, para justificar que era la reencarnación de Bolívar, mandaron a embalsamar el cadáver y no fue sino hasta el día 17 que anunciaron su muerte. De ahí surgió una estrofa anónima que decía: “Que mala suerte, nacer/ y morir el mismo día/ el que libertó la patria/ y el que la tenía jodía”.

Chávez, ególatra (se adoraba a sí mismo). Una vez (de la boca para afuera) prohibió el uso de su imagen. Hoy lo pintan en medio de Simón Rodríguez y Bolívar. En la alcabala, entrando a Píritu los perfilaron, en franco diálogo al lado de sus ídolos. Inventaron las UBCh (Unidades Bolívar-Chávez). Ahora recuerdo de un grafiti que escribí un lunes a las 5:00 am en la pared de un comando que quedaba al frente del apartamento, cuando viví en Caracas. Allí pintaron a Bolívar de perfil, con el sombrero de pajilla, le delinearon un hocico prominente y nariz cachicamoide, como Chávez. Entonces recordé una redondilla del poeta guanariteño Efraín García y arriesgando que alguien me sorprendiera, la plasmé al lado del dibujo: “De estos pérfidos deslaves/ no se salva ni Simón, / lo pintan zambo y bembón/ pa que se parezca a Chávez”. Buena fue la reacción de los fanáticos cuando aclaró el día, borrando el grafiti, queriendo saber quién había sido el autor, mientras yo gozaba una bola desde la ventana del apartamento.

Después de la muerte del comandante, y la metamorfosis de su “concha” de héroe derrotado el 4F en “Cuartel de la montaña” y la momificación de su figura, su idolatría desplazó a Bolívar hasta 2013, cuando Tibisay, haciendo caso omiso de la auditoría, proclamó presidente a Maduro; parece que Fidel ordenó: “rey muerto, rey puesto”, y comenzó a mermar, lentamente, la imagen de Chávez, y lo usan cuando lo necesitan. Por eso inventan consignas en su nombre y dicen que “Chávez vive”, y transmiten el fragmento de una de sus arengas, diciendo que si por él fuera “se secaría en la sabana de Elorza como Lorenzo Barquero”, y ya ven que no necesito ir tan lejos: hoy es una momia disecada en el antiguo “Museo Militar”, pasto de la mediocre idolatría.

Ahora el grandulón colombo-venezolano se mandó a levantar enormes vallas, con un sombrero de cogollo, parecido al ratón “Speedy González”, queriendo venderse como “presidente obrero”, “hijo de Chávez”, pero ¡qué va! Nuevamente tienen que acudir al “comandante eterno” para oxigenar a Nicolás, pues no tiene ni un chispa de luz propia, y es entonces cuando inventan celebrarle “cuatro años de su siembra”: actos concurridos por empleados públicos y beneficiarios de las degradadas misiones, e ilusos candidatos a recibir pensiones, llevados a punta de garrocha. Por ello implementaron el “carnet de la patria”, tan inútil como el alcalde de Guanarito. Tiene razón la columnista Naky Soto Parra en “Tal Cual” al decir que “en solo cuatro años dejó de ser un referente porque nadie puede recordar sin comida, sin agua o medicinas; porque el amor no se forja en una cola ni con un carnet, porque ungió tipos tan viles como él, merece ante todo, ser olvidado”. ¡Amor con hambre no dura!

Lo que queda es la fábula. No basta ni siquiera esa cursi ridiculez con que están llenando las paredes: “Aquí no se habla mal de Chávez”, si cada vez que un venezolano evoca los anaqueles abastecidos de alimentos en la democracia, los campos cultivados, las fábricas e industrias en producción y el salario sólido, sin necesidad de bono alimentario, maldice al autor y a los herederos de esta crisis y les nombra sus progenitoras. “Con la vara que mides serás medido”… bastante han sonado por TV en cadena nacional las madres de Rosales, Capriles, Ramos Allup, Almagro, Insulza, Obama, Uribe. Como dice la canción vallenata: “Morales mienta mi mama/ solamente pa ofender, / para que también se ofenda, / ahora le miento la de él”. Están probando su propia pócima difamatoria.

elmayortrovon@hotmail.com

jinetetovar@gmail.com


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