Los focos de tensión en los Balcanes

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Sarajevo, Bosnia-Herzegovina.-

Las armas se han callado hace más de 15 años en los Balcanes, una región donde persisten los focos de tensión en un contexto de lucha de influencia entre los países occidentales y Rusia.

Esta semana, el presidente del Consejo Europeo Donald Tusk expresó su preocupación por las “tensiones y divisiones” y las “influencias externas insanas” en esta región frágil.

Montenegro 

Milo Djukanovic cedió oficialmente el cargo de primer ministro montenegrino a su lugarteniente Dusko Markovic, con quien comparte el objetivo de adherirse a la Otan en 2017. Esta elección prooccidental no es del agrado de todos en un país poblado sobre todo por eslavos de confesión ortodoxa. En 2015 provocó manifestaciones. Se teme que se reanuden cuando el parlamento se reúna para ratificar la adhesión, algo previsto esta primavera.

Las autoridades montenegrinas acusaron a “nacionalistas rusos” y a “órganos del Estado” rusos de la organización de una intentona golpista el día de las elecciones legislativas, en octubre de 2016.

Una quincena de serbios, entre ellos varios militantes prorrusos, están en la cárcel. En febrero la justicia amenazó con detener a los dos jefes de la oposición prorrrusa.

Los serbios de Bosnia

En 2016 el jefe de los serbobosnios Milorad Dodik defendió el derecho de su comunidad a celebrar su propia “fiesta nacional” y desde entonces habla con frecuencia de un referéndum sobre una secesión de la “Republika Srpska”.

Dodik, el otrora niño bonito de los países occidentales, usa la expresión “gran serbio”, se muestra al lado del presidente ruso Vladimir Putin, expresa su preocupación por el presunto aumento del islamismo entre los bosnios musulmanes y se declara escéptico sobre la duración en el tiempo de Bosnia, “un lugar que nadie desea”.

La posibilidad de un referéndum de secesión es para los bosnios una “línea roja” en un país dividido, más de 20 años después de la guerra que causó 100.000 muertos. Dodik asegura que no tomará una decisión “irracional” pero advierte que “no renuncia” a esta idea.

Kosovo 

Escenario de una guerra que causó 13.000 muertos en 1998-1999, Kosovo se independizó en 2008, una independencia reconocida por 110 países pero no por Belgrado (apoyado por Moscú).

En 2011 Belgrado y Pristina entablaron negociaciones auspiciadas por la UE que permitieron algunos progresos como la reciente atribución de un código telefónico internacional a Kosovo. Pero desde hace unos meses tropiezan. Los kosovares son reacios a poner en marcha la asociación de municipios donde vive la minoría serbia. Esta medida está prevista por el acuerdo de normalización de relaciones.

En enero Belgrado puso en marcha un tren de propaganda con el lema “Kosovo es Serbia” pero lo paró justo antes de la frontera. Hay otros motivos de discordia como la intención del presidente Hashim Thaçi de dotar a Kosovo de un ejército.

La estabilidad de Kosovo puede tambalearse cuando se conozca la sentencia del tribunal especial que probablemente inculpará a exrebeldes convertidos en políticos de alto nivel.

¿”Guerra fría”?

Según Milos Solaja, profesor de relaciones internacionales en Bosnia, Rusia “refuerza su posición” mientras que la Otan quiere “acercarse lo máximo posible a las fronteras rusas”. Tanto de un lado como de otro, “nada particularmente ilegítimo, siempre que la paz no se ponga en entredicho”.

En febrero en Sarajevo, el secretario general de la Otan, Jens Stoltenberg, explicó que la Alianza vigilaba “muy de cerca” la “creciente” presencia rusa en los Balcanes. La Otan sigue siendo la fuerza regional dominante. Moscú sólo puede contar con la simpatía de los serbios, mientras que la Alianza posee entre sus miembros a Croacia, Albania, Rumanía y Bulgaria aunque esta última mantiene su vínculo histórico con Rusia. Kosovo coopera con la Alianza y cuando se integre Montenegro, la Otan controlará toda la costa balcánica. Esta adhesión “enterrará el sueño de Rusia, que se remonta a la época zarista” de un acceso al Mediterráneo, estima el geopolítico bosnio, Hajrudin Somun.


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