La bonhomia en Israel Chávez: el santarriteño de oro

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LUIS MENDOZA SILVA.-

Legítimo heredero de las virtudes de don José Antonio Chávez, quien fuera según doña Carmen Araujo: “…un género único de líder social, honesto, responsable, sin dobleces y   con principios filantrópicos”, sus múltiples inquietudes le convierten en un hombre integral, incuestionable trabajador social, defensor de nobles causas, empresario y productor del campo y, además poseedor de una vena artística portentosa, destacándose como compositor e intérprete de canciones llaneras y, aunque aparentemente nada de esto tenga relación con su profesión de técnico electricista, todo ello se relaciona directamente con el sentido de identidad por su terruño, región y/o por su cultura y gentilicio.

En tal sentido, podemos afirmar que en los últimos 30 años, este hijo de Santa Rita se ha dedicado diligentemente y sin pausas a realizar aportes realmente importantes en la promoción, proyección y defensa de ese insoslayable acervo de valores sociales y culturales que existen en la región de los llanos, muchos de los cuales se han visto apalancados con el respaldo oportuno de este importante promotor, con lo cual se ha granjeado el título de El Santarriteño de Oro.

La influencia de sus acciones constituye una función sin precedentes en la historia cultural del país, e inclusive más allá de nuestras fronteras, pues, es innumerable la cantidad de actividades artísticas, programas de radio y TV que cuentan con el apoyo pertinente e insoslayable de este cultor de la amistad, como algunos le definen, lo cual a nuestro modo de ver, es una muestra de humanismo y solidaridad, que a veces realmente tiene visos de filantropía, sobre todo porque su apoyo está dirigido a vigorizar una de las áreas más sensibles de nuestra sociedad, como es el arte popular, amén de ser pieza fundamental en el fortalecimiento de la identidad local, regional y nacional.

Por tal razón, este personaje ha sido considerado por investigadores e historiadores de los llanos colombo venezolanos, como un extraordinario promotor y conservador de la memoria histórica y cultural de los pueblos, pues, éste aparte de proyectar trabajos discográficos, libros y otras obras, guarda con celo, documentos, cartas, mapas, fotografías, afiches y otros aparentemente insignificantes objetos o cosas, que para él constituyen evidencias de ese pasado donde se archivan fragmentos de nuestra herencia ancestral.

Entre algunas de esas curiosidades que custodia, se encuentra un pergamino medio deteriorado, que dice: “Como testimonio eterno de la posta de caballería del Escuadrón Farfán, a 165 años de El Paso del Centauro, en su ruta hacia Carabobo”, el cual nos recuerda una travesía a caballo organizada en el año 1986, por el entonces capitán del Ejército y comandante del Escuadrón Farfán, acantonado en Elorza Hugo Rafael Chávez Frías, lo cual es una actitud de alto contenido patriótico y nacionalista, pues, el mismo fue rescatado por el propio Israel según Ricardo Aro, en un vertedero de basura, adyacente a Puente Páez, en 1996.

Israel  Ramón Chávez, nació en Santa Rita el 04 de febrero de 1952, justamente cuarenta años antes que su primo hermano Hugo Rafael Chávez Frías se rebelara junto con otro grupo de oficiales, contra el gobierno del presidente Carlos Andrés Pérez, es técnico electricista, TSU en cereales y oleaginosas y próspero empresario, pero jamás de se ha desligado de su natal Santa Rita, donde aún reside dedicado a sus labores cotidianas, tiene 6 hijos; Israel Ramón, José Gregorio, Dixon Alfredo, Felicia, Sorelvis y Valentina.

Hace algunos años, el poeta y filósofo social Liborio De la Torre, escribió esta elocuente glosa que le inmortaliza como El Santarriteño de Oro, titulada Glosa para Israel Chávez, la cual dice: “El Santarriteño de Oro/ hombre de copla y baquía/, su espíritu solidario/ raya en la filantropía. I. Un llanero de verdad/ bondadoso y solidario/, caminante solitario/ en rumbos de vecindad/, la imperturbabilidad/ de su trova es un tesoro/, que ilumina con decoro/ aun en los tonos graves/ y se llama Israel Chávez/ El Santarriteño de Oro/. II. Agricultor por demás/ en riberas boconesas/, allí aprendió las destrezas/ en el viejo tiempo agraz/, y con esfuerzo tenaz/ gran nobleza y gallardía/, hace de la noche el día/ en el camino trazado/ por eso es considerado/ hombre de copla y baquía/. III. Por esos rumbos del llano/ ¿cuantas veces le han mirado?/ zapateando emparrandado/ en el bordón campechano/, y como buen ciudadano/ de este bajío milenario/, el viejo cultor agrario/ como en los tiempos de ayer/, alegre deja entrever/ su espíritu solidario/. IV. Con estirpe de veguero/ y estampa de llanerazo/, es ligero por el lazo/ y en el abrazo certero/, su fama de buen coplero/ se pierde en la lejanía/, y como la poesía/ es alma de la canción/, su aliento de bonachón/ raya en la filantropía”.  


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