Pobreza castiga sin piedad a tres ancianos en Araure

¡Comparte!
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

Si hoy en día para un grupo familiar no es suficiente contar con ingreso fijo para cubrir la canasta básica, imaginemos por un momento lo que deben sufrir aquellos, que además de no contar con recursos, son adultos mayores a quienes sus allegados olvidaron por cualquier razón.

En Araure, específicamente en la urbanización Desarrollos Camburito, existen dos casos de pobreza extrema donde los afectados son tres ancianos, que a diario, y según lo manifestado por ellos mismos, “dependen de los vecinos para poder tener algo para comer”.

Aurora Quintero, es una señora de 85 años de edad, quien tiene a su cargo a Orlando Medina, un hombre enfermo de 71 años -al que la mujer adoptó como un hijo a su llegada a Venezuela desde Colombia en el año 1961-, y que ha sufrido varios accidentes cerebrovasculares, pero además el pasado mes de diciembre tuvo fracturas graves en la cadera y piernas, al resultar expelido e impactar contra una pared tras la explosión de una bombona.

“Soy una mujer que no cuenta con recursos y además tengo a mi hijo tirado en un colchón en el suelo (…) Allí mismo lo aseo y le doy comida, porque por mi edad no puedo alzarlo para moverlo a otro lugar”, dijo entre lágrimas Quintero, quien además aseguró al equipo reporteril de Última Hora que en el hospital, pese a la gravedad de las lesiones que sufrió su hijo, “lo dieron de alta porque no había material para efectuar intervenciones”.

-Quien venga podrá constatar en qué condiciones vivimos, las necesidades que tenemos; podrá observar que el techo se está cayendo y el peligro que ello representa, necesitamos que el Gobierno venga y nos repare la casa, de ser posible antes que entre el invierno, agregó la octogenaria. 19/

“No tengo ni para comprar la bolsa del Clap, la última vez que la adquirí fue en noviembre y di gracias a Dios, porque al menos trajo leche en polvo y granos que tanto tiempo teníamos sin comer; si no es por algunos vecinos que nos tienden la manito moriríamos de hambre”, sostuvo la anciana, quien además dijo que “cuando logro conseguir alguito de dinero compro unas patas de gallina y las hago en caldo”.

Otro de las quejas es lo referente al trato que recibe del personal que labora en el CDI del urbanismo, de quienes dijo “son personas inhumanas que se niegan a venir a la casa a atender a mi hijo cuando se complica con alguna de las tantas enfermedades que padece; no sé para qué estudian para ser médicos o enfermeras si les molesta servir a la comunidad”.

El mismo mal…

Un caso parecido es el de Benito Colmenárez, un abuelo que el próximo 11 de abril arribará a los 85 años de edad y que como regalo solo pide ayuda de los entes gubernamentales y de todo aquel que le quiera echar una manito.

Colmenárez, quien tiene 4 hijos que según dijo “poco se acuerdan de él”, manifestó que “la vida cada día está más dura, y yo últimamente como gracias a que mis amigos de la urbanización me traen algo”.

Igualmente, requiere refacciones urgentes en la vivienda donde habita solo, ya que además del deterioro del techo y peligrosas tomas eléctricas, la casa presenta problemas de aguas negras y blancas.

Esperan respuestas

Ana Acuña en compañía de otros miembros del consejo comunal, aseguró que desde el 2012 se han entregado informes a la alcaldía y gobernación donde exponen los problemas que padecen cada una de estas personas.

“Hace unos meses vino la gente de la Misión Barrio Nuevo Tricolor y lo que hicieron fue entrar a la casa de la señora Aurora tomarse unas fotos junto a ellos y listo, nada más se supo”, denunció Acuña, quien en compañía de los demás voceros exigió a las autoridades atender estos casos.


¡Comparte!
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

También te podría gustar...