En la calle, el tiempo que sea necesario

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POR: EDGAR RIVERO

No hay mal que dure cien años ni cuerpo que lo resista. El noble pueblo de Venezuela se cansó y ya no hay quien lo pare. La falta de alimentos, medicinas, gasolina, agua, desempleo, inflación, corrupción y represión acabaron con la paciencia, humanidad,  salud y paz de todos los venezolanos y ya no hay vuelta atrás. La salida es la calle sin retorno, dando la vida misma por el futuro del país, por esa soberanía y democracia arrebatadas por unos dementes trasnochados.

Por cierto, me preguntaba un  amigo del barrio 19 de abril de Acarigua: “¿Cuánto tiempo puede durar el pueblo en la calle?”. Yo le respondí: “El tiempo que sea necesario. Desmayar no es una opción, hay que seguir el ejemplo de nuestros héroes históricos y luchar por nuestra libertad”. Luego de una breve reflexión, me respondió: “Es cierto y la lucha es de todos. Todos somos necesarios”.

Ciertamente, pero en estos momentos es crucial actuar de manera articulada, con estrategia y mucha disciplina, para enfrentar al poder dictatorial que, lejos de gobernar, reprime y castiga brutalmente. Pero para ello,  se deben acatar los lineamientos establecidos por la MUD en las actividades programadas. No hacerlo es jugar a favor del régimen. Jugar al héroe de manera particular es errar. Debemos comprender que el éxito no está garantizado y que cada jugada cuenta como en el ajedrez. Ya le hemos demostrado al régimen que no hay miedo, sino rabia, impotencia y dolor, suficiente motivación para la lucha y la defensa de nuestra venezolanidad.

Para nadie es un secreto que el objetivo de la neocasta  militar enquistada es dividirnos, quebrarnos como unidad de acción política, generar desesperanza, terror y sumisión. Pero ya eso no les funciona a estas alturas, ya el pueblo no se come el cuento del aumento de salario, de claps, ni prostituyente, ni siquiera los supuestos llamados de hijos de enchufados aparentando estar en desacuerdo, con ellos. En fin, vienen cometiendo error tras error y el último fue el llamado plan Zamora, porque no hay peor crimen contra un pueblo que su fuerza armada empuñe las armas de la represión fascista, al mejor estilo Mussolini.

Como no pueden cercenar el servicio internacional de internet, ahora idearon “hackear” cuentas de twitter y de Facebook para crear más zozobra y confusión. Hay  que estar alertas para no convertirnos en víctimas de  rumores, potes de humo y otras tácticas cobardes del régimen,  que sólo buscan generar frustración y desánimo entre nosotros. Tal es el caso del rumor sobre la supuesta muerte de Leopoldo López. El llamado es a  no caer en el juego. Esas son estrategias para desviar la atención, desmoralizar, mantenernos ocupados e inmovilizados.

De allí pues, es necesario confiar en nuestros diputados, en la dirigencia nacional, estadal, municipal, parroquial, vecinal, comunitaria que son parte de la Mesa de la Unidad Democrática, con su diversidad de enfoque, pero unida y por buen camino. Debemos acatar lineamientos, corroborar cualquier información que nos llegue, no abrir páginas o agregar personas dudosas. Hacer críticas constructivas para ayudar y apoyar; jamás para empeorar. Cuidémonos el catalogar los errores cometidos como traición.

En consecuencia, es necesario tener muy claro que el adversario es la dictadura y en este sentido, debemos mantener la esperanza viva, pero sin bajar la guardia. Recordemos lo que le pasó al General Ángel Vivas. Tanto tiempo atrincherado en su casa, desde donde luchaba y asesoraba a la resistencia. Allí no entraban los esbirros, pues al menor movimiento los vecinos, jóvenes en su mayoría, le alertaban y le protegían. Pero cometió el error de salir de su seguridad a ver un supuesto choque frente a su residencia y allí lo arrestaron. No pisemos este tipo de conchas de mango.

Cabe resaltar, nuestros objetivos siguen más vigentes  que nunca: retomar el hilo constitucional, la apertura real del canal humanitario, libertad de los presos políticos y elecciones generales manuales, sin las máquinas Smarmatic. Teniendo muy claro el axioma: votar sin elegir, no son elecciones.

Finalmente,  estamos más cerca de lograrlo. La política ha sido siempre un oficio agotador que ejercen seres imperfectos, con recursos limitados. No es ni ha sido nunca el quehacer de héroes, profetas, oráculos, titanes, ni mitológicos dioses del Olimpo, sino aquellos que buscan y aceptan la responsabilidad de liderar. Sigamos luchando que Dios está de nuestro lado. ¡Viva Venezuela libre!

riveroeeea@gmail.com


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