Nuestro idioma: donde y en base a que

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POR: DAVID FIGUEROA DÍAZ

El inmenso poder inductivo que ejercen los medios de comunicación social, hace que todo lo que en ellos se diga o se escriba, mal o bien, se arraigue en el vocabulario. Desafortunadamente, se impone lo malo y hasta se ponen de moda palabras y expresiones que no solo son errores, sino verdaderos disparates, cuyos autores muchas veces son personas a las que siempre se las ha tenido como cultas e instruidas. En la amplia gama de disparateros figuran periodistas, locutores  y publicistas, que por lo general, al margen de tales deslices, manejan con relativa facilidad el lenguaje oral y escrito, lo cual hace que estos (los deslices) sean inaceptables. Y no es que se pretenda que periodistas, locutores, publicistas y demás miembros de la familia de comunicadores de masas no deban equivocarse, pues son humanos, sino que  su oficio les dicta la obligación moral de ejercerlo de manera eficiente y eficaz. Les hablaré entonces, del uso de la palabra “donde”, que es un adverbio de lugar, en vez de “cuando”, que es también adverbio, pero de tiempo, y de “en base a”.

Antes de entrar en materia, debo agradecer al Dios Todopoderoso la bendición de haberme permitido obtener el título de licenciado en Comunicación Social de la Universidad Católica Cecilio Acosta de Maracaibo, además de la distinción honorífica Cum Laude, la cual dedico a todos los que de una u otra manera contribuyeron para que alcanzara la meta. Gracias Dios bendito, gracias  amigas y amigos. Disculpen la vanidad, la arrogancia y aun la prepotencia; pero es que uno no se gradúa todos los días, y menos Cum Laude.

El uso de “donde” por “cuando” es muy común en el lenguaje oral, aunque de vez en cuando se cuela en el escrito. Hace ya varios años, el profesor Alexis Márquez Rodríguez escribió un artículo, posteriormente plasmado en su libro “Con la lengua” volumen cuatro, en el que se refirió al tema y citó un ejemplo del diario El Nacional, con una reseña social, en la que apareció algo así como: “La orquesta siguió interpretando ritmos modernos para jóvenes y adultos, y entre brindis ‘a la salud’, exquisitos bocadillos de salmón, caviar, quesos y al final unas sabrosas cremas pasaron la grata velada, que culminó cuando los rayos del sol se filtraron en la sala anunciando el amanecer. Precisamente donde comenzaba la homenajeada una nueva vida”. A parte de lo novelesco y empalagoso del párrafo, amén de la falta de una coma, la palabra “donde” está mal utilizada, pues el amanecer era el momento y no el lugar en que la cumpleañera comenzaba una nueva vida.

Mi maestro y colega Benjamín Parada Herrera, en sus amenos y muy provechosos cursos de locución, hace especial énfasis en que cada participante no se contamine con los vicios de lenguaje que abundan en la locución de radio y  televisión; pero pese al esfuerzo, subsisten los cerebros de teflón. Es frecuente oír expresiones como: “El día de la firma del convenio será el momento donde todos tendrán la oportunidad de opinar”; o “Luego de la audiencia preliminar será donde los detenidos puedan quedar en libertad”. En ambos ejemplos la palabra “donde” está usurpando la función de “cuando”, dado que momento alude a tiempo y no a lugar, y la palabra “luego” sugiere igualmente tiempo. Lo apropiado habría sido: “El día de la firma del convenio será el momento cuando todos tendrán la oportunidad de opinar”; y “Luego de la audiencia preliminar será cuando los detenidos puedan quedar en libertad”. Esto sucede porque la radio y la televisión, con contadas y honrosas excepciones, están plagadas de personas que tienen la debida preparación, y por tanto ignoran que la radio y la televisión fueron concebidas para educar, entretener e informar.

En relación con la expresión “en base a”, es lamentable admitir que se ha arraigado de tal modo, que es casi imposible pretender disiparla; pero aunque sea nadar contra la corriente,  mi obligación moral es decir algo una vez más. Se debe evitar, y en sustitución, deben usarse las formas “con base en”, “basado en”, “sobre la base de”, “sobre la base de” u otra construcción análoga, propia de nuestro idioma.

dfigueroa64@gmail.com

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