Cholito

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ALIRIO ACOSTA.-

En revisión documental, específicamente en internet, encontramos valiosa información que nos definen el término “cholo” “…La primera referencia del uso de este término en la lengua española apareció a comienzos del siglo XVII en Los Comentarios Reales de los Incas (1609 y 1616), del escritor peruano inca Garcilaso de la Vega. En el texto, se lee: «Al hijo de negro y de india, o de indio y de negra, dicen mulato y mulata. A los hijos de estos llaman cholo; es vocablo de la isla de Barlovento; quiere decir perro, no de los castizos, sino de los muy bellacos gozcones; y los españoles usan de él por infamia y vituperio». En su obra Vocabulario en Lengua Castellana y Mexicana (1571), Fray Alonso de Molina refirió que la etimología de la palabra «cholo» o «xolo» provendría del náhuatl y significaría esclavo, sirviente o mesero, acepciones cercanas al trato que los españoles tenían hacia los pobladores amerindios…”

Asimismo “… Según algunos historiadores, la voz «cholo» provendría de un vocablo del mochica, lengua originaria de la costa noroeste del Perú: cholu (muchacho, joven). De acuerdo con la historiadora peruana María Rostworowski, los primeros conquistadores españoles ingresaron al Perú por la costa norte, donde se encontraron primero con los moches, quienes en su lengua tienen la palabra “cholu”, que significa muchacho. Tal vez ellos por llamar a los chicos usaron cholu y de ahí pasó a cholo. Por ello quedó registrado como un temprano mochiquismo del español, con el significado de ‘muchacho o muchacha de origen indio’. Durante la era colonial en América Latina, «cholo» se difundió con el significado de ‘mestizo’, una persona descendiente de la mezcla de europeo de rasgos caucásicos…” Ahora bien, el término «cholito» no es más que el diminutivo de «cholo».

En este sentido, curiosamente dispusimos escudriñar la procedencia de este término, ya que en la población piriteña existen dos hermanos con este seudónimo. Todo comienza en tiempos cuando existió el “Bolón de Magdaleno” (juego de envite en el cual es lanzada una bola hacia el lugar donde están colocados tres maderos cilíndricos), que también cuidaba Rosalío Salcedo. En ese “bolón” el “garitero” (quien retorna la bola y acomoda los maderos) era el niño Stalyn Gutiérrez. En muchas ocasiones llegaba su tío Rufino Gutiérrez a este sitio y mientras estaba ejerciendo su función a veces se distraía y Rufino le decía “epa Cholito, pasa la bola pues”, así que a partir de entonces los que habituaban el bolón comenzaron a tratarlo “Cholito”, mote que también lo adquirió su hermano menor Lisandro, al que llamaban “Cholito chiquito” y así quedaron reconocidos.

De tal manera, que este personaje de carácter apacible proviene de familia humilde, hijo de Vicenta Gutiérrez y nativo de la comunidad rural “La Montaña”, jurisdicción del municipio Esteller. Stalyn es su nombre de pila y vino al mundo el 21 de febrero de 1953. Sus primeros pasos los da en el campo hasta que su madre Vicenta decide trasladarse a Píritu para residenciarse por cierto tiempo en el barrio “Pueblo Nuevo” con sus hermanos Alirio (Colirio), Sergio, Reyes, Oswaldo (Copaito), Lisandro, Diana, Renato, y Luis (La Buchúa). A partir de temprana edad aprende labores que contribuyeron al sustento de su familia, dedicándose a vender periódicos del establecimiento de la señora “Panchita” (madre del entonces concejal Víctor Álvarez), limpiando botas, vendiendo “raspao”, incluso en reiteradas oportunidades servía de ayudante al famoso botiquinero de la población  Dimas Pérez. Al suscitarse algunas diferencias con este señor decide marchar con su hermano “Copaíto” para Acarigua donde aprende el trabajo de rellenar arepas, oficio que le permite laborar en la arepera “Mi Arepa”, ubicada en las inmediaciones de la Plaza Bolívar.

Posteriormente en otra arepera, y más tarde en una cervecería en las vecindades de El Palito en la misma ciudad; de aquí para el terminal de Acarigua y seguidamente para La Campiña, a la entrada de Cabudare. La nostalgia lo lleva nuevamente a Píritu donde decide trabajar con su amigo “Negro Marchán”, donde al cabo de cierto tiempo su vecino José Manuel Gutiérrez (Toto) le enseña a manejar un camión. Sin embargo, el destino aún le tenía una buena jugada, ya que luego se dedica a trabajar con un señor de nombre Juan Tovar en la venta de cervezas, comenzando a ahorrar y al término de cierto tiempo adquiere esa licencia, para ubicarse posteriormente en el espacio de su actual negocio. El Sr. Juan Galíndez  le construye el local a crédito, permaneciendo por 35 años ahí. En esta su nueva empresa realiza actividades económicas de diferente índole, entre ellas laborar con una miniteka de su propiedad para alquiler, que por distinción llamaban “la miniteka de cholito”. alirioacosta22@hotmail.com


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