muy pronto diremos: ¡bienvenida y adios!

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AUBER INFANTE BUSTAMANTE/

Lilian Tintori:

Yo tampoco soy

el mismo, todos

hemos cambiado.

Lo primero que pensamos de otras sociedades donde hay un alto estándar de vida, es que quizás, en esa cultura y contexto de desarrollo eso sea algo esperable porque son diferentes a nosotros. ¿Son los alemanes o los japoneses ordenados por naturaleza? ¿Es la impuntualidad un elemento cultural venezolano? Podemos quedarnos con esa percepción y lamentarnos el resto de nuestros días, o dar todos los días un paso para construir una senda de confianza en nuestro espacio de influencia más cercano: LA FAMILIA. Ahora, ¿Cada uno está dispuesto a cambiar para generar confianza en nuestra sociedad? La confianza es una emoción. Si revisamos los factores sobre los cuales se presenta la confianza, podemos mencionar algunas acciones y conductas que permiten construirla. Un primer indicador que nos encontramos es, i) el respeto en el trato hacia los demás, expresado, por ejemplo, en la apertura a escuchar, ii) la competencia técnica, el grado de conocimiento, experiencia y grado de respeto en el trabajo de los demás construye confianza; iii) la credibilidad es la percepción que tenemos cuando las personas cumplen habitualmente su trabajo y sus compromisos, dan la cara en los momentos difíciles, comunican sus intenciones con claridad, son transparentes y oportunas para transmitir la información.

El conjunto de todo lo anterior, la calidad de nuestro trabajo, la manera de hacer las cosas y la forma en que presentamos los resultados nos ayudan a construir una confianza que se ve reflejada en nuestro entorno social. En la actualidad los venezolanos estamos algo distantes de los elementos anteriores. Nuestra confianza en el gobierno es nula, y en nuestros políticos demócratas constantemente se resquebraja por sus desaciertos o por nuestras constantes e innecesarias dudas. La importancia de las relaciones interpersonales son evidentes si partimos del hecho que, el liderazgo genera confianza y por definición es un proceso social. Los venezolanos y con mucha razón, nos hemos vueltos tan escépticos que hasta dudamos  de la salida del sol por el oriente.

Una manera de influir rápidamente y generar relaciones que caractericen  los intercambios sociales es la educación partiendo de la escuela, allí entre estudiantes, profesores, padres, todos unidos con un director como líder, que necesita del apoyo de sus profesores para mantener una comunidad profesional cohesionada que se involucre en relaciones que generen compromiso por parte de los estudiantes y sus familias. El trabajo de los profesores, por su parte, depende de las decisiones de los directivos en relación con la distribución de recursos para apoyar su trabajo; y los padres dependen, que los directivos y los profesores generen un ambiente seguro que promueva el aprendizaje de sus hijos. De los padres depende el fortalecimiento de los valores morales y espirituales en familia.

Quien tiene el poder, debe estar consciente que construir confianza no es un maquillaje, una acción burocrática o  ambas cosas. Es tener una visión amplia y compartida de un proceso, que no sólo es discutir sobre las diferencias y proximidades; sino, entender que llegar a coincidencias en lo común es un proceso difícil de construir, heterogéneo y lleno de dificultades. Sólo de nosotros los venezolanos depende decirle adiós al sufrimiento de los últimos 19 años, como también depende darle la bienvenida a una sociedad responsable, construyendo hermosas posibilidades de desarrollo y progreso social. ¡Que vivan la democracia y los hombres libres, carajo!


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