“Nada hay que pueda detenernos si el pueblo nos ama”

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ANTONIA MUÑOZ.- 

El título de las reflexiones de hoy es una expresión  de  Simón Bolívar en una carta que le dirigiera a Francisco Antonio Zea (Vice-presidente de Venezuela)  el 30 de junio de 1819: “NADA HAY QUE PUEDA DETENERNOS SI EL PUEBLO NOS AMA. LAS FUERZAS DEL ENEMIGO NO ALCANZAN NI PARA CONTENER A LOS PAISANOS” Sin embargo, es necesario reconocer que no siempre fue así, que fue hasta esa fecha cuando el Padre de la Patria pudo confesar alborozado que por fin  el pueblo humilde acudía al ejército a alistarse por punta, como en algún momento le manifestara el General Rafael Urdaneta. Es bueno recordar que ese pueblo dominado y subyugado por un poco más de 300 años no se adhirió inmediatamente a la lucha emprendida por algunos patriotas para liberarnos del yugo español, lucha que se había iniciado formalmente con la PROCLAMACIÓN el 19 de abril de 1810 y la DECLARACIÓN de la independencia el 5 de julio de 1811. Muchos se mantuvieron al margen o se oponían por intereses de clase, otros porque 300 años de esclavitud pesaban demasiado en el imaginario colectivo.

El recordado revolucionario Guillermo García Ponce, en su libro titulado: “Batalla de  las ideas”, en su primer capítulo subtitulado “Bolívar y la batalla ideológica” explica el planteamiento anterior de la siguiente manera: NADA HAY QUE PUEDA DETENERNOS SI EL PUEBLO NOS AMA, pero habían pasado nueve años de guerra civil sangrienta, de terribles derrotas como las del año 1814, de feroces divisiones y desconocimientos como el de 1815, para despertar el amor del pueblo a Bolívar y a sus Libertadores. Bolívar no se equivocó. Constantemente reiteró la supremacía de la ideología, de las ideas, la importancia de ganar la opinión del pueblo. En efecto, como lo comprueba cada hecho en los procesos de cambio, en las guerras y revoluciones, sólo cuando las ideas se arraigan en la conciencia y en la voluntad del pueblo pueden convertirse en una gran fuerza material capaz de impulsar o cambiar el curso de la historia. Agrega García Ponce: “Las constantes prédicas de Bolívar, la divulgación de las ideas libertadoras y la línea de satisfacer las reivindicaciones populares, produjo el esperado cambio en la opinión del pueblo común…”. Antes como ahora, con base a discurso y acción en armonía, debemos hacer lo posible y lo imposible por  convencer al pueblo, con quien debemos trabajar de la mano, y cuya palabra debemos escuchar y obedecer por ser producto del debate.

En el mismo orden de ideas se inscribe la pasión del Presidente Chávez por la pedagogía política. Cualquier evento, por muy sencillo que fuera, lo convertía en una oportunidad para orientar y convencer a las masas de adherirse con entusiasmo a los objetivos planteados. Por eso más de un millón de venezolanos de todas las edades se enrolaron y perseveraron en el plan de alfabetización “yo sí puedo”, miles de hombres y mujeres que por décadas habían interrumpido sus estudios desempolvaron los libros y terminaron el sexto grado, bachillerato y universidad. Gracias a una pedagogía política tan  motivadora muchas familias cedieron un espacio de sus casas para que funcionaran los primeros consultorios populares. Debido a prédicas motivadoras que se correspondían con concreciones en la práctica fue que tantos dirigentes comunitarios se organizaron en Mesas Técnicas de Agua y Comités de Salud, por mencionar solo dos mecanismos organizativos que le dieron poder al pueblo y que le fueron mostrando como tomar el control de sus  servicios a través de la participación directa y la posibilidad real de poner en práctica  la Contraloría Social.

En coherencia con todo lo anterior, nos permitimos recordar las órdenes dadas por el presidente Chávez el 20 de octubre de 2012 (GOLPE DE TIMÓN) en el primer gabinete de ministros, después del triunfo electoral del 07 de octubre del mismo año. El presidente Chávez quizás, por última vez, le reclamó públicamente a su gabinete EFICIENCIA. En el mismo evento nos recordó a todos que para lograr la hegemonía del Proyecto Bolivariano, era necesario convencer a la mayoría de la población. Fue enfático al aclarar: CONVENCER MÁS NO IMPONER.

Finalmente, estas reflexiones tienen el objeto de recordar principios que quienes creemos en el proyecto de la Revolución Bolivariana planteado por Hugo Chávez debemos tener presentes siempre porque no pierden vigencia y, sin duda, serán útiles a la hora de hacer rectificaciones, de modo que el escudo protector, que es el amor del pueblo, nos permita seguir avanzando a pesar del asedio de las águilas del norte y sus acólitos dentro y fuera del país. ¡CHÁVEZ VIVE. LA LUCHA POR LA PATRIA HONESTA, SOBERANA Y JUSTA SIGUE!

Guanare, miércoles 12 de julio de 2017.


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