Sainete electorero

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YORMAN TOVAR.-

“Julio Borges es la cabeza de quienes han pedido y que han ido a hacer lobby para que se impongan decisiones que nos hagan un gran daño económico, energético y financiero”. Esto lo afirmó en cadena nacional Nicolás Maduro. Es apenas el inicio del sainete electorero ante la gran farsa comicial de las alcaldías. Aquí hasta los menos entendidos saben que ese “daño económico, energético y financiero” lo inició el Botarate Eterno cuando puso a caminar la chequera petrolera por América Latina, y se convirtió en cataclismo desde 2013, cuando el infausto CNE proclamó el ilegítimo triunfo de Maduro. Lo demás vino por añadidura, desatando esta hambruna que comienza a hacer estragos, por medio de la escasez y la astronómica inflación tragasalarios.

¡Qué funesta es esta mal vivencia que atravesamos los venezolanos! A toda hora una tartajosa y patrañera cadena nacional haciendo inútiles anuncios económicos, “hundiéndonos en el excremento del diablo”, expresión con que tituló su libro Pérez Alfonzo, “El Padre de la OPEP”,  refiriéndose al petróleo en 1976, cuando el barril valía apenas 12 dólares. Ahora los chivos expiatorios de la quiebra de Venezuela son Borges y Capriles, a quienes se les prepara un juicio sin delitos como los de Ledezma y Leopoldo… eso se llama LIDERICIDIO (valga el término). La orden del ejecutivo al TSJ y al Fiscal de “El hacha de los santos” es decapitar a estos dos líderes de PJ por muchas razones (entre ellas no permitir que el gobernador Juan Pablo Guanipa se arrodillara ante las polichinelas de la espuria constituyente, por lo cual le dieron golpe de Estado).

Ya designaron como caballos de hipódromo “en línea”, bajo el burdo y dictatorial CNE, tal como en la antigua Grecia, a los arcontes regionales. Los arcontes ocupaban los puestos más importantes del gobierno de la ciudad, a lo largo de cinco siglos, cuando el arcontado perpetuo de los reyes de Atenas dio lugar a gobiernos aristocráticos y monásticos de la mayoría de las ciudades griegas. Tiene razón Marta Colomina cuando ante el megafraude de las gobernaciones dijo que estábamos ante la presencia de los últimos comicios. Lo que se avecina es peor de lo mismo: pantomimas para sustituir unos reyezuelos rojos por otros. Y si lograse ganar, por carambola, algún opositor, ya lo veremos atado de manos, acosado por concejales de la jauría maduresca, igual que los torpes legisladores regionales, tan inútiles como una ruana en Guanarito.

Otra parte del sainete que da pena ajena es la de los “beneficiarios” de las limosnas como “Madres del barrio”, “Carnets de la patria” y “Chamba juvenil”, madres pobres, viejitos menesterosos y muchachos ilusos, delirando algunos con los “beneficios” que anuncia el faraón, “pan para hoy, hambre para mañana”, valga la comparación: como “marranos flacos soñando con casimbas de maíz”. Con estos mendrugos compran las conciencias de ese pobre “soberano”, arrodillado y con hambre. Desgraciadamente a nosotros “soberano” sin corona, nos esperan unas navidades con las hallacas de la amargura, con la caja de cerveza a precio de salario mínimo. Como decía la gaita de Hugo Blanco en voz de Simón Díaz: “Diciembre está muy cambiado, / no figuran las hallacas, / tampoco el pan de jamón, / el cuatro ni las maracas”.

A los engolosinados electores (pasto de la ignorancia) ya les llegará la hora de otro desengaño peor, para que vayan “a llorar al valle” como hemos lamentado los electores conscientes que intentamos voltear la tortilla. Ya veremos a los gobernadores de oposición aislados, mientras el reyezuelo paralelo, designado por el Arconte Rey usufructúa el situado que era para el pueblo. Ya veremos a los alcaldes de oposición (si alguno llegase a ganar) con el agua al cuello y el defraudado pueblo, tumbando las puertas de las alcaldías, buscando soluciones que se quedarán en  alcabalas del dolo, mientras las riquezas, petrolera y del arco minero, se van en las alforjas de los rusos y chinos, y a las cuentas privadas de los magnates. Para desahogarnos, entonemos la quintilla de un fandango que grabó la banda chilena “Quilapayún” en los años 60: “Los señores de la mina/ compraron una romana/ para pesar el dinero/ que toditas las semanas/ le roban al pobre obrero”. A los dueños de esa romana rojita hay que gritarles lo que dice “La epístola de Santiago” (4, 5): “!Vamos ahora, ricos! Llorad y aullad por las miserias que os vendrán. Vuestras riquezas están podridas y vuestras ropas están comidas de polillas. Vuestro oro y plata están enmohecidos; y su moho testificará contra vosotros, y devorará del todo vuestras carnes como fuego. Habéis acumulado tesoros para los días postreros”.

elmayortrovon@hotmail.com, jinetetovar@gmail.com


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