Nos sentimos esclavos

¡Comparte!
  • 3
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

CARMEN PÉREZ MONTERO.-

“Un pueblo es esclavo cuando el Gobierno, por su esencia, por sus vicios,  huella y usurpa los derechos del ciudadano”. Simón Bolívar

Analizando literalmente este pensamiento de Nuestro Libertador Simón Bolívar, llegamos a la conclusión de que Venezuela es, realmente, un pueblo con una población de esclavos porque este régimen ha usurpado los derechos de cada uno de los venezolanos al conculcarle el derecho a la vida, al libre tránsito, el derecho a pensar, a soñar, a comer lo que desea, a comprarse sus medicinas, a viajar hacia donde le plazca, a saber lo que ocurre en nuestro País y en el Mundo, es decir,  a elegir y a vivir dignamente.

El derecho a la vida se nos niega cuando la sangre de la población es derramada a cada instante por individuos inescrupulosos que fungen como garantes del orden público y de la seguridad del venezolano, además de los sicarios, asesinos a sueldo y criminales desenfrenados que azotan nuestra Patria, bajo la mirada permisiva del régimen.

El derecho al libre tránsito cuando no hay otorgamiento de visas, pasaportes,  ni dólares para salir al exterior;  ni cauchos, baterías, ni repuestos para vehículos,  privación que no nos permite transitar por la tierra que nos legaron nuestros Libertadores, porque si, escasamente,  se consiguen no están al alcance de la mayoría de la población. Además a esto se suma la escasez de gasolina, pues si se viaja se corre el riesgo de quedarse en carretera porque las estaciones de servicio, en su mayoría, están cerradas; así mismo, lo más grave, la falta de efectivo. Los Bancos sólo proporcionan veinte o diez mil bolívares y los avances, que realizan “bajo cuerda” ya están llegando al colmo de la avaricia al  cobrar  el 100%  a cada persona urgida por la necesidad.

El derecho a pensar también está vedado cuando existe un grupo de presos políticos por el sólo hecho de ser opositores, disidentes y calificados de apátridas o traidores a la Patria.

Nos coartan el derecho a soñar cuando, especialmente a los jóvenes, se les niega el derecho a estudiar para aprender  y crecer intelectualmente, para hacerse verdaderos profesionales  y no para adquirir un título sin los conocimientos que soporten tal profesionalización y que no salgan a buscar trabajo y a pasar vergüenza por no saber desempeñarse acorde con el título que ostentan.

Nos sentimos esclavos cuando de manera arbitraria se nos niega el derecho a elegir nuestra comida, cuando para adquirirla debemos hacer hasta tres días de cola, cuando abiertamente, con un aviso público, al frente de cualquier casa, se anuncia  por ejemplo: Queso a Bs. 290.000 el kilo en efectivo, con punto Bs. 360.000 .  Estos usureros necesitan el efectivo para venderlo, por eso  pagándolo en efectivo el producto es más barato y no hay fiscalización ni control de precios.

Venezuela es un país esclavo cuando nos obligan a comer lo que el Régimen quiere que comamos, cuando sus habitantes ven a los hijos de la Patria pelearse al lado de un depósito de basura para obtener algo para matizar el hambre y cuando ven morir niños y ancianos desasistidos, con el estómago vacío y sin la atención necesaria y a tiempo.

El venezolano no vive dignamente, porque la meritocracia no es tomada en cuenta, menos aún su labor profesional la cual es mal pagada y la propiedad privada por lo cual trabajó honradamente para darle a sus hijos un futuro seguro, hoy es sometida a los caprichos de un Régimen corrupto y unos colectivos dispuestos a expropiarlas.

Venezuela es un pueblo esclavo de una parranda de cuatreros que no conocen la honestidad, un grupo de indolentes, ambiciosos,  que llegaron al Gobierno sólo para llenar su egocentrismo y con un nepotismo nunca antes visto, colocar a toda su prole,  familiares y  amigos en cargos oportunos para llenar sus arcas.

Se jactan de ser bolivarianos y sólo han demostrado ser: bolivareros y boliburgueses  porque si hubiesen seguido el pensamiento de El Libertador “El sistema de gobierno más perfecto, es aquel que produce mayor suma de felicidad posible, mayor suma de seguridad social y mayor suma de estabilidad política” ,  Venezuela sería un paraíso y hoy es un arroz con mango que no sabemos hasta cuándo el soberano va  soportar, porque para que brille la luz al final del túnel es necesario que los que nunca salieron a la calle a luchar por la Libertad y la Democracia, los que  pasaron estos 18 años de dictadura como los perros: cuidando su hueso, ahora salgan a manifestar así como lo hicieron por la falta del pernil navideño,  se organicen  y  salgan ahora a luchar por el alto costo de la vida, la escasez de alimentos, medicinas y de efectivo, es probable que los que una vez salieron buscando el sueño de la Libertad, despierten y los sigan.

El Libertador, desde su mausoleo, violado por estos mismos facinerosos y que ya algunos han pagado el sacrilegio  con su vida,   sabrá que su pensamiento  define, claramente, cual es la verdadera situación de Venezuela. carpm44@gmail.com


¡Comparte!
  • 3
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

También te podría gustar...